A lo largo de la vida de uno, nos vamos encontrando con cambios que se producen sin que nosotros seamos los autores. Muchos de esos cambios se producen por circunstancias totalmente ajenas a nosotros mismos con lo cual no podemos hacer nada al respecto. Pero existen unos cuantos en los que si podemos intervenir o por lo menos podemos hacer algo al respecto, lo que ocurre es que cuando ya sabemos lo que teníamos que decir o que hacer ya es demasiado tarde y las segundas oportunidades pocas veces ocurren.
Cuando se producen los cambios, al principio, no sabemos por dónde tirar o que hacer. Pero rápidamente nuestra mente intenta paliar ese desequilibrio ocurrido y nos adaptamos; sino ocurre ésto es cuando lo pasamos mal y eso no se lo recomiendo a nadie.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario