viernes, abril 08, 2005

Soy una cobarde

Lo primero es reconocerlo, así una misma puede intentar solucionar el problema.Lo que suele pasar es que no sólo no aceptamos el problema sino que hacemos como si no existiera.
Mi gran problema es que soy una cobarde. No soy cobarde a que me operen, a la agujas o al dolor por la enfermedad, simplemente soy cobarde con las personas a las que aprecio o tengo verdadero cariño. Mi cobardía consiste en no poder enfrentarme al rechazo que pudieran tener hacia mi persona. No soy capaz de pedirles que me den una opinión sobre mi, que me digan lo que sienten o no sienten con respecto a mis ideas o mis cosas y menos aún cuando es a mi misma.
En verdad tiene gracia, soy capaz de hacer nuevas amistades en los diferentes lugares donde he vivido o estado, soy capaz de socializar con gente por la red sin ningún problema, pero incapaz de pedir que se sinceren conmigo en ésta cuestión.
Hay que buscar el motivo de todo problema, eso está clarísimo, sino no sabremos cómo atajarlo. En mi caso, el problema en sí es muy sencillo, el miedo al rechazo y al fracaso. Rechazo de no ser aceptada ni querida como esa persona lo es para mi y fracaso porque no he sido capaz de abrirme a esa persona o no he sabido relacionarme con ella o siento yo más por ellos que ellos por mi.
La solución al problema sería ir preguntando a mis conocidos, amigos, allegados y gente especial que hay en mi vida sobre mi. Pero siendo sincera conmigo misma, nunca seré capaz de hacerlo mi cobardía puede más y el miedo a sentir yo más por ellos que ellos por mi supera esa cobardía.

No hay comentarios.: